Si viajas a la península del Yucatán una de las cosas que no puedes dejar de hacer es pegarte un chapuzón en algún cenote.
Un cenote es una especie de pozo natural de agua dulce, y los hay de varios tipos. Los más comunes son los que se forman tras el derrumbe del techo de una cueva de piedra caliza, quedando así expuesta el agua subterránea.
También los hay cubiertos completamente, teniendo que acceder a ellos como si entraras en una cueva subterránea repleta de estalactitas (en este tipo de cenotes no se ha llegado a derrumbar el firme).
Los cenotes son muy comunes en la península de Yucatán, en México, ya que la mayor parte del suelo es calizo y el agua de lluvia se filtra hasta formar ríos y cavernas subterráneas.
Principalmente fue la cultura maya quien le daba diferentes usos:
Hay muchos cenotes en los que puedes bañarte. Una gran parte pertenecen a fincas privadas o son explotados por la comunidad a la que pertenece el terreno, así que tendrás que pagar una entrada para poder acceder.
Aun y así, no puedes marcharte de la zona de Yucatán sin haberte dado un buen baño en alguno de sus muchos cenotes.